La Patasola
Mujer de una sola pierna que atrae a los hombres en la espesura para perderlos.
La Patasola es una figura del folclore colombiano (con presencia también en países vecinos) que habita selvas y montañas. Se la describe como una mujer de una sola pierna que, presentándose primero como una bella aparición, atrae a cazadores, leñadores y hombres solitarios para hacerlos extraviarse o perecer en la espesura.
Reúne el motivo del espíritu seductor que castiga con el del guardián del monte: protege la naturaleza y se ceba sobre quienes la depredan o sobre los hombres infieles, según la variante.
Como muchas figuras del monte, la Patasola tiene una función ambivalente: es a la vez peligro y advertencia, y su relato regula la relación del ser humano con el bosque.
Origen y descripción
El nombre lo dice todo: «pata sola», una sola pierna. La Patasola se presenta como una mujer que se sostiene sobre una única extremidad, a menudo rematada en una pezuña o una garra, con la que se desplaza por la espesura con sorprendente agilidad. En su forma terrible se le atribuyen cabellos enmarañados, ojos de fuego, colmillos y un grito o lamento que hiela la sangre.
La tradición le da, sin embargo, dos caras. Ante su víctima aparece primero como una mujer joven y hermosa, una figura familiar o una compañera perdida; solo cuando ha conducido al hombre lo bastante lejos revela su verdadera naturaleza monstruosa. Esa transformación, de la belleza al espanto, es el núcleo dramático del relato.
Aunque suele considerarse colombiana, la Patasola aparece con variantes en Venezuela, Ecuador, Perú, Bolivia y partes de Centroamérica, lo que la convierte en una de las figuras del monte más extendidas del continente.
El encuentro en la espesura
La Patasola acecha a los hombres que se internan solos en la selva o la montaña: cazadores, leñadores, arrieros y, sobre todo, hombres mujeriegos o infieles. Puede salir al paso de noche o a la hora ardiente del mediodía, cuando el monte queda en silencio.
Atrae a su presa con su apariencia seductora y con lamentos que imitan a una persona en apuros, alejándola del camino hasta lo más profundo del bosque. Allí, según la versión, la hace perderse para siempre, le bebe la sangre o la deja trastornada por el terror. Los relatos coinciden en que quien guarda respeto al monte y no anda en malos pasos tiene menos que temer.
Variantes regionales y origen
Una de las explicaciones más difundidas sobre su origen cuenta que la Patasola fue en vida una mujer adúltera, castigada con la amputación de una pierna y condenada a vagar por la selva; otras versiones la presentan directamente como un espíritu guardián de la naturaleza, sin pasado humano.
En las regiones donde domina ese segundo sentido, la Patasola protege los bosques y la fauna, y dirige su furia contra quienes talan, cazan en exceso o ensucian el monte. Así, según la zona, el mismo personaje funciona como castigo de la infidelidad o como vengadora ecológica, y a veces como ambas cosas a la vez.
Significado cultural
La Patasola condensa dos motivos del folclore latinoamericano: el del espíritu seductor que castiga la transgresión moral —emparentada con la Sayona venezolana o la Siguanaba centroamericana— y el de los dueños del monte que defienden la naturaleza. Su relato cumple una doble función social: advertir contra la infidelidad y el abuso, y recordar el respeto debido al bosque.
Como tantas figuras del monte, encarna el miedo a lo salvaje y a lo que se sale del orden: la mujer que no se somete, la naturaleza que no se deja domesticar. De ahí su persistencia en la tradición oral de buena parte de América.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la Patasola?
Es una criatura del folclore latinoamericano descrita como una mujer de una sola pierna que habita selvas y montañas, donde seduce y luego ataca a los hombres que andan solos, en especial a los infieles y a quienes depredan la naturaleza.
¿De qué país es la Patasola?
Se la asocia sobre todo con Colombia, pero aparece con variantes en Venezuela, Ecuador, Perú, Bolivia y partes de Centroamérica.
¿Por qué tiene una sola pierna?
Una de las versiones más difundidas cuenta que fue una mujer adúltera castigada con la amputación de una pierna; otras la presentan directamente como un espíritu del monte, sin un origen humano.
¿A quién ataca la Patasola?
Sobre todo a hombres solitarios en el monte —cazadores, leñadores, arrieros— y de manera especial a los mujeriegos e infieles, así como a quienes dañan el bosque.
¿Con qué otras leyendas se relaciona?
Comparte el motivo del espíritu seductor que castiga con la Sayona y la Siguanaba, y el de los guardianes del monte con la Madremonte y el Curupira.