Metamorfo / seductor · Brasil

El Boto

Delfín rosado que en las fiestas se transforma en un apuesto galán de sombrero para seducir a las jóvenes.

Ilustración de El Boto, leyenda de Brasil

El Boto cor-de-rosa es una de las leyendas más célebres de la Amazonía brasileña. Cuenta que el delfín rosado de río se transforma, durante las fiestas nocturnas, en un hombre apuesto y elegante, siempre con sombrero —que oculta el orificio respiratorio—, para seducir a las jóvenes.

A las muchachas que enamora las deja embarazadas y regresa al río al amanecer; la leyenda servía para explicar embarazos de padre desconocido. Reúne los motivos del ser del agua, el seductor y el metamorfo.

El delfín que se hace hombre

El Boto cor-de-rosa es, en su forma natural, el delfín rosado de los ríos amazónicos, un animal real al que el folclore atribuye poderes sobrenaturales. La creencia sostiene que, al caer la noche y especialmente durante las fiestas junto al río, el boto abandona el agua y se transforma en un hombre joven, alto y de gran elegancia, vestido siempre de blanco.

Su atuendo tiene un detalle constante: un sombrero que nunca se quita, pues bajo él oculta el orificio respiratorio que delata su verdadera naturaleza de cetáceo. Con su porte y su encanto irresistibles, el galán seduce a las muchachas en los bailes y, antes de que amanezca, regresa al río y recobra la forma de delfín.

Aunque su escenario propio es la Amazonía brasileña, la figura del boto seductor se extiende por toda la cuenca amazónica, con relatos afines en los países ribereños donde el delfín rosado habita.

Seducción y embarazos sin padre

A las jóvenes que enamora, el Boto las deja embarazadas y desaparece en las aguas, sin dejar más rastro que el recuerdo del galán de blanco. Por eso, en las comunidades ribereñas, la leyenda servía tradicionalmente para explicar los embarazos de padre desconocido: «es hijo del boto» era una fórmula que evitaba el señalamiento de la madre y de los hombres del lugar.

Esa función social hizo del Boto una figura ambivalente, a un tiempo temida y útil. Algunas versiones añaden que el delfín puede también atraer a las personas hacia el fondo del río o trastornarles el juicio, de modo que matar o maltratar a un boto se considera, según la región, un acto que acarrea desgracia.

Significado cultural

El Boto reúne tres motivos del folclore latinoamericano: el del ser del agua que rige los ríos, el del espíritu seductor que conduce a la perdición y el del metamorfo capaz de pasar de animal a humano. Esa triple condición lo sitúa en el cruce de varias familias de leyendas a la vez.

Como criatura fluvial seductora dialoga con la Iara, la madre del agua de cola de pez que atrae con su canto, dentro del rico imaginario de los seres del agua amazónicos. Su rasgo de transformación, en cambio, lo acerca a los demás metamorfos del continente, aunque en su caso la metamorfosis no es un castigo, sino la naturaleza misma del delfín encantado.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el Boto?

Es el delfín rosado de los ríos amazónicos, al que el folclore brasileño atribuye el poder de transformarse de noche en un hombre apuesto y elegante para seducir a las jóvenes durante las fiestas.

¿Por qué siempre lleva sombrero?

Según la leyenda, el sombrero oculta el orificio respiratorio que el delfín conserva en la frente al tomar forma humana; por eso el galán nunca se descubre la cabeza.

¿Por qué se asocia a los embarazos?

En las comunidades ribereñas se decía que las jóvenes que el Boto enamoraba quedaban embarazadas y él regresaba al río, de modo que la leyenda servía para explicar los embarazos de padre desconocido.

¿De dónde es la leyenda del Boto?

Es propia de la Amazonía brasileña, pero la figura del delfín rosado seductor aparece en toda la cuenca amazónica, en los países por cuyos ríos habita el animal.

¿Con qué otras leyendas se relaciona?

Como ser del agua seductor se emparenta con la Iara; como criatura que cambia de forma comparte el motivo del metamorfo con otras figuras del continente.