Folclore por país

El folclore de Ecuador

Relatos del imaginario de Ecuador, con sus motivos, variantes y fuentes documentadas.

El folclore ecuatoriano es un mosaico de tres regiones —costa, sierra y selva— en el que destaca, frente a otros países andinos, una marcada presencia de la herencia afrodescendiente en el litoral del Pacífico. Su figura más singular es La Tunda, criatura de raíz africana de la costa que toma la forma de un ser querido para llevar a niños y hombres a la selva. En ella confluyen los motivos del espíritu seductor, el metamorfo y el raptor de niños, lo que la convierte en una de las entidades más complejas del continente.

La costa aporta además su aparecida urbana por excelencia: La Dama Tapada, mujer perfumada y elegante de rostro cubierto que seduce a los noctámbulos de Guayaquil para luego horrorizarlos. De raíz sincrética, encarna el clásico castigo a la lujuria masculina que recorre todo el folclore hispanoamericano, emparentándola con figuras como la Sayona venezolana o la Patasola colombiana. En la sierra, en cambio, ronda El Tintín, duende jorobado y enamoradizo que persigue de noche a las jóvenes de cabello largo tocando su música, dentro del motivo de los duendes traviesos.

La capa colonial y católica deja su huella en los relatos de pacto. Cantuña, el indígena quiteño que pactó con el diablo para construir el atrio de un templo y lo burló escondiendo una piedra para que la obra quedara incompleta, es uno de los relatos coloniales más queridos del país: en él, el ingenio del indígena vence al demonio europeo. Entre la selva afrodescendiente, la costa de aparecidas, los duendes de la sierra y el astuto Cantuña, el folclore ecuatoriano muestra cómo cada región del país imaginó su propio modo de nombrar el miedo, el deseo y la astucia.

Lo que distingue a Ecuador de otros países andinos es la nitidez de sus tres regiones —costa, sierra y selva— y, sobre todo, la marcada presencia afrodescendiente del litoral del Pacífico, donde se asentaron comunidades cimarronas que aportaron su propia mitología. De ese sustrato africano nace La Tunda, una de las entidades más complejas del continente, que reúne en una sola figura el espíritu seductor, el metamorfo y el raptor de niños, pues toma la forma de un ser querido para llevarse a sus víctimas a la selva. Esta raíz africana dentro del folclore andino es un rasgo poco frecuente que conviene tratar con respeto etnográfico, como herencia cultural viva.

Cada región imagina, además, su propio modo de nombrar el deseo y la astucia. La costa produjo la aparecida urbana por excelencia, La Dama Tapada, mujer perfumada que castiga la lujuria de los noctámbulos de Guayaquil y dialoga con la Sayona venezolana o la Patasola colombiana; la sierra prefiere al Tintín, duende jorobado y enamoradizo del motivo de los duendes traviesos que ronda de noche a las jóvenes de cabello largo. Y la memoria colonial dejó en Quito el relato más querido del país, Cantuña, donde el ingenio del indígena vence al diablo europeo: una rara inversión del pacto diabólico en la que, por una vez, gana el más débil de los dos contendientes.

Preguntas frecuentes sobre el folclore de Ecuador

¿Cuáles son las leyendas más conocidas de Ecuador?

La Tunda, de la costa afrodescendiente, y La Dama Tapada, la aparecida de Guayaquil, son las más célebres. En la sierra destaca Cantuña, el indígena que burló al diablo, uno de los relatos coloniales más queridos de Quito.

¿Qué es La Tunda?

Una criatura de raíz africana del litoral del Pacífico que toma la forma de un ser querido para llevarse a niños y hombres a la selva. Combina los motivos del espíritu seductor, el metamorfo y el raptor de niños, y es una de las figuras más distintivas del folclore afroecuatoriano.

¿Qué influencia africana hay en las leyendas ecuatorianas?

Es notable en la costa del Pacífico, donde se asentaron comunidades afrodescendientes. La Tunda es el ejemplo más claro de esa raíz africana, un rasgo que distingue al folclore ecuatoriano del de otros países andinos de matriz sobre todo indígena.

¿Qué leyenda ecuatoriana habla de un pacto con el diablo?

Cantuña, el indígena quiteño que pactó con el diablo para construir el atrio de un templo y lo engañó escondiendo una piedra, de modo que la obra quedara incompleta y el demonio no cobrara su alma. Pertenece al motivo de brujos y pactos.